Where is the love

Si sólo tienes amor por tu propia raza
lo único que harás será dar pie a la discriminación
y la discriminación genera odio
y cuando odias, te pondrás furioso


http://www.libertad-expresion.org.mx/

martes, 14 de julio de 2009

Derecho a la información en México, una conquista aún lejana

Profesionales de la información
PARTE I, II Y III
I Introducción

Si bien desde un punto de vista filosófico los valores son universales e inmutables, no ocurre lo mismo con la forma en que las sociedades ven estos valores ni, mucho menos, la forma en que se legislan. Por ejemplo, en la actualidad se reconoce como indiscutible el derecho a la libertad, lo que ha llevado a que prácticamente en todo el mundo esté prohibida la esclavitud (por más que ésta se siga dando en algunos sitios, pero de manera ilegal) hace relativamente poco tiempo era motivo de discusión y apenas unos cientos de años atrás, era una institución totalmente respetable.

Lo mismo podemos decir del derecho a la información, sobre todo cuando el concepto de información, tal como se entiende en las sociedades actuales, es un fenómeno cultural extraordinariamente reciente en la historia del mundo. Como asegura el doctor José Antonio Forzán:

Es apenas en la Revolución Industrial, con su consecuente desarrollo de grandes ciudades y masas más o menos alfabetizadas que surgen los medios de comunicación colectiva tal como los conocemos hoy en día. ¿Y por qué medios de comunicación colectiva? Porque son los instrumentos tecnológicos que permiten que una colectividad, sin importar la forma en que esté constituida, adquiera información y, posteriormente, la difunda y retroalimente.
De hecho, en la exposición de motivos de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, el gobierno mexicano expresa:
La información es un elemento imprescindible en el desarrollo del ser humano, ya que aporta elementos para que éste pueda orientar su acción en la sociedad.
El acceso a la información es una instancia necesaria para la participación ciudadana y la protección de los derechos civiles, dado que sin información adecuada, oportuna y veraz, la sociedad difícilmente se encuentre en condiciones óptimas para participar en la toma de decisiones públicas. A efecto de lo anterior ha surgido la necesidad de utilizarla de manera racional y productiva en beneficio del individuo y de la comunidad, para lo cual nuestra constitución la ha establecido como una garantía individual de todo gobernado y, la legislación secundaria en la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, ha incorporado reglas que buscan garantizar el ejercicio efectivo de este derecho.
El derecho a la información regula el conjunto de normas jurídicas referentes a la información y los límites de las libertades informativas; regula la relación entre la sociedad, los medios de comunicación y el estado. Por lo tanto, el derecho a la información, se perfila como un derecho humano que regula el derecho a investigar, a transmitir o difundir y a recibir información. María Elena Mesta Fernández, licenciada en derecho y maestra de derecho ambiental, explica:
La información es un elemento imprescindible en el desarrollo del ser humano, ya que aporta elementos para que éste pueda orientar su acción en la sociedad. A efecto de lo anterior ha surgido la necesidad de utilizarla de manera racional y productiva en beneficio del individuo y de la comunidad, para lo cual la legislación ha incorporado reglas que buscan garantizar el ejercicio efectivo de este derecho.
II Modernidad y libertad

La modernidad suele vincularse con la libertad, de tal manera que el cumplimiento de los estándares para su desarrollo hacen difícil pensar tanto en el fin de la modernidad como en su propio desarrollo. Por un lado, tenemos voces que claman por acabar con “el libertinaje de los medios” esgrimiendo razones que van desde las clásicas del pudor, hasta otras que tienen que ver con la seguridad nacional.

Sin embargo, es innegable que el conocimiento y por ende, la libertad de conocimiento, es tal vez el único medio para lograr una sociedad participativa, justa y libre. Claro, esta libertad, como todas las demás, requiere que se ejerza con responsabilidad. Sin embargo, el estado debe garantizar los medios necesarios para que se cumpla.

Por otro lado se presenta el hecho innegable de un “exceso” ya que en una sociedad como en la que vivimos la información y la comunicación constituyen variables determinantes de la vida cotidiana que se ven señaladas por la explosión de todo tipo de medios, desde los tradicionales hasta los más modernos tales como internet. Suponemos, como expresa el escritor José Saramago, que deben existir límites racionales ante este fenómeno.

Si una persona recibiera en su casa, cada día, 500 periódicos del mundo entero, y si esto se supiera, probablemente se diría que está loca. Y sería cierto. ¿Quién, sino un loco, puede proponerse leer cada día 500 periódicos? Tendría que leer uno cada tres minutos, o sea, más de 20 por hora, y eso durante las 24 horas… Algunos olvidan esta evidencia cuando se agitan de satisfacción anunciándonos que ahora, podemos recibir 500 cadenas de televisión. ¿De qué forma 500 cadenas de televisión van a informarnos mejor que 500 periódicos que no podemos, materialmente, leer?
III El trabajo de los medios

Pero, cuán difícil parece ser esta tarea al ver el trabajo de algunos medios. El espectáculo que manejan los medios de comunicación colectiva, independientemente de su masificación, está sujeto por un lado a los gustos y necesidades marcadas por las sociedades y modelos consumistas, enajenados y desinteresados en retomar aspectos que sirvan a los mejores intereses del ser humano y, por otro lado, esos mismos medios son muchas veces instrumentos de poder que corrompen de inicio la tarea de los informadores, como expresa el maestro en ciencias Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán:

Hay una sobre oferta de información. Pero, ¿realmente hay diferencia entre lo que es la oferta? o ¿no es la reproducción multiplicada de lo mismo? Vemos, por ejemplo, que en los periódicos se reproducen anuncios, información sobre personajes internacionales, fotos idénticas, notas pagadas, etc. En la tv por cable el asunto es peor. Un canal transmite las mismas caricaturas una y otra vez, hay canales exclusivos de deportes (para que siempre sea domingo), de la naturaleza, de arte… Mucha oferta aparente, pero poca diversidad sustantiva. La gente, ante esto, se convierte al zapping. La gran cantidad de información es en realidad desinformación.
Por medio de la libertad es posible instruir el conocimiento, fomentar las ciencias, las artes, la política en su acepción más alta; la libertad es el nutrimento para la democracia, que trasciende las personas e influye en las cosmogonías de las sociedades para que aprendan a formar un juicio crítico de su entorno, alejado de susceptibilidades y tergiversaciones.

La libertad se refuerza y mantiene a través del tiempo y de los medios que la difunden. Sigue en la mente de las generaciones a pesar de su inexistencia o su persecución, pese al hartazgo comunicativo del que hablamos anteriormente, a los ataques directos y al desprecio de muchos sectores que, como mencionamos antes, desde trincheras de izquierda o derecha, escudados en la moral o en la seguridad, pretenden coartarla, coptarla, disminuirla, atacando el principio que no por aparecer en el Nuevo Testamento deja de ser cierto y universal, referente a que la verdad “nos hará libres”.

El escritor Eduardo Galeano habla, precisamente, del problema del hartazgo comunicativo cuando dice:

Nunca el mundo ha sido tan desigual en las oportunidades que brinda, pero tampoco han sido nunca tan igualadas las ideas y las costumbres que impone. La igualación obligatoria que actúa contra la diversidad cultural del mundo impone un totalitarismo de la desigualdad de la economía.
En el mundo sin alma que se nos obliga a aceptar como único posible, no hay pueblos, sino mercados; no hay ciudadanos, sino consumidores; no hay naciones, sino empresas; no hay ciudades, sino aglomeraciones; no hay relaciones humanas, sino competencias mercantiles.
Y menciona uno de los culpables:

Los medios de comunicación de la era electrónica, mayoritariamente puestos al servicio de la incomunicación humana, están imponiendo la adoración unánime de los valores de la sociedad de consumo, y nos están otorgando el derecho a elegir entre lo mismo y lo mismo, en un tiempo que se vacía de historia y un espacio universal que tiende a negar el derecho a la identidad de sus partes.

jueves, 9 de julio de 2009

Comentario a la nota El periodismo no conoce fronteras políticas ni lingüísticas

Con la intención de que vean ambos blogs, decidí hacer mis comentarios en este espacio, por lo que sugiero lean la nota de Rox visible en http://rox-espaciointeligente.blogspot.com/, para después ver mis comentarios y que puedan hacer los suyos.

Si bien es cierto que los periodistas que sufren más agresiones de acuerdo con las estadísticas son lo que trabajan en los medios impresos, también lo es que todos los demás se enfrentan a las mismas situaciones; por lo que no considero prudente que sólo se hable de la prensa.

Los periodistas no trasmiten la verdad ni ilustran, informan sobre hechos y acontecimientos, también expresan sus ideas y opiniones, pero evidentemente sólo transmiten una parte de la información, por lo que al momento de investigar específicamente sobre hechos, deben cumplir con varios requisitos, uno de ellos es contrastar sus fuentes; con la intención de lograr que su información sea veraz.

El que México esté dentro de los cinco países con mayores índices de delincuencia organizada no es necesariamente el único factor que propicia que se den las agresiones en contra de los periodistas, recordemos que también están los servidores públicos, las personas que se dedican al narcotráfico y aunque no lo pareciera, la sociedad en general. No en vano México ha ganado el segundo lugar a nivel mundial, como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.

“Los buenos periodistas prestan a la sociedad un servicio mejor que los funcionarios públicos”, definitivamente no, porque se parte de la afirmación de que todos los funcionarios públicos son “malos” e ineficientes; es cierto que la función primordial del periodista es la denuncia, pero no me parece comparable, no porque uno sea más importante que el otro, los dos son fundamentales para la sociedad y su funcionamiento ya que en esencia los dos tienen como finalidad el bien social, la “lealtad” de ambos está con la sociedad.

En cuanto a la colegiación de los periodistas, hay que recordar lo que la Corte Interamericana de Derechos Humanos expresa en una de sus opiniones consultivas:


La Corte concluye, en consecuencia, que las razones de orden público que son válidas para justificar la colegiación obligatoria de otras profesiones no pueden invocarse en el caso del periodismo, pues conducen a limitar de modo permanente, en perjuicio de los no colegiados, el derecho de hacer uso pleno de las facultades que reconoce a todo ser humano el artículo 13 de la Convención, lo cual infringe principios primarios del orden público democrático sobre el que ella misma se fundamenta.


Así que en el caso particular de los periodistas, la colegiación obligatoria está prohibida y claramente no es la solución de las agresiones cometidas en su contra. La definición de periodista ya existe, quizá sea limitada, pero existe; así que la propuesta debería, en todo caso, basarse en su modificación.

De acuerdo con la Ley del secreto profesional del periodista en el Distrito Federal, se entenderá por periodista “Toda persona que hace del ejercicio de las libertades de expresión y/o información su actividad principal, de manera permanente con o sin remuneración”, además de incluir las siguientes definiciones:


II. Colaborador periodístico: Toda persona que hace del ejercicio de las libertades de expresión y/o información su actividad principal o complementaria, ya sea de manera esporádica o regular.
III. Libertad de expresión: Es la prerrogativa que tiene toda persona para difundir y publicar ideas u opiniones a través de cualquier medio.
IV. Libertad de información: Es la prerrogativa que tiene toda persona para buscar, investigar, sistematizar, difundir o publicar hechos que sean considerados de interés público.


De acuerdo con la ley, todos los que en el Distrito Federal hacen del ejercicio de las libertades de expresión y/o información su actividad principal, de manera permanente con o sin remuneración, son periodistas. Por lo que en respuesta a tu pregunta “cabe preguntarse si periodista es quien lee noticias en un programa sin haber cursado la carrera, o quien disfrazado, realiza programas cómicos revestidos con notas periodísticas” la respuesta es si, sí son periodistas.

La constitución no define, no establece, de acuerdo con Laura Sámano es un marco legal generalizado, así que definitivamente no se puede incluir la definición de periodista en el texto constitucional, ya que para eso están las demás leyes; lo que sí se puede y se debe hacer es lograr la federalización de los delitos cometidos en contra de los periodistas, para eso se debe, como primer paso de acuerdo con algunos autores y promovedores de la federalización modificar el artículo 73 constitucional.

No me parece necesario crear un nuevo órgano encargado de investigar los delitos cometidos en contra de los periodistas, lo que se debe hacer es dotar de mayores herramientas, recursos, capacitación y sobre todo facultades, a los que conforman la fiscalía especial a la que se hace referencia. Por cierto en este blog se hace un breve estudio del acuerdo por el que se creó la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra Periodistas (Notas sobre el acuerdo A/031/06).

Se insiste en que la colegiación, además de estar prohibida e ir en contra del derecho internacional, no es la solución en contra de las agresiones.

miércoles, 8 de julio de 2009

Para todos aquéllos que cubran noticias de narcotráfico

Notas de interés general
Esta información resulta importante para todas las personas que cubran noticias relacionadas con el narcotráfico y la delincuencia organizada.

El Centro Knight para el Periodismo en las Américas y el Centro de Periodismo y Ética Pública ofrecen un curso gratuito en línea, en el que se proporcionarán problemas conceptuales y elementos prácticos con la intención de ayudar a los encargados de cubrir las noticias sobre el narcotráfico y que lo puedan hacer de forma responsable.

La duración del curso será de un mes, del 3 al 30 de agosto del 2009 y las inscripciones se harán en línea hasta el 17 de julio a las 17:00 (hora de Austin) en la siguiente dirección
http://knightcenter.utexas.edu/blog/?q=es/node/4448

Para consultar los requisitos, el currículum de los participantes, la dinámica y los temas a tratar, revisar
http://www.libertad-expresion.org.mx/noticias/centro-knight-ofrece-curso-en-linea-para-periodistas-mexicanos-cobertura-del-narcotrafico/

lunes, 6 de julio de 2009

Article 19 y las radios comunitarias

Profesionales de la información
ARTICLE 19, organización de Derechos Humanos que toma su nombre del artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, trabaja para proteger y promover el derecho a la libertad de expresión. De acuerdo con una nota publicada en su sitio en internet http://www.libertad-expresion.org.mx/noticias/radiodifusores-comunitarios-perseguidos-penalmente/ el 6 de julio de 2009, el estado mexicano sigue amenazando la libertad de expresión y limitando el derecho a la información al perseguir a los radiodifusores, en este caso particular, de radios comunitarias.


México D.F., 6 de julio de 2009 (Article19).- A pesar del reiterado compromiso del Estado mexicano ante organismos intergubernamentales, el Gobierno del Presidente Felipe Calderón ha endurecido las medidas en contra de la radiodifusión comunitaria. La persecución penal de Héctor Camero y Rosa Cruz, ambos radiodifusores comunitarios de Radio “Tierra y Libertad” y Radio “Uekakua” respectivamente, pone al descubierto una práctica gubernamental que amenaza la libertad de expresión de grupos excluidos y en situación de vulnerabilidad. ARTICLE 19 llama al Estado mexicano a garantizar la seguridad jurídica a la radiodifusión comunitaria.


De acuerdo con Agnès Callamard, Directora Ejecutiva de ARTICLE 19:

La radiodifusión comunitaria es una herramienta esencial para el desarrollo de los sectores excluidos al rededor del mundo, incluyendo México. La ausencia de un marco regulatorio que lo facilite y lo proteja constituye una violación a la libertad de expresión de acuerdo con el derecho internacional. Esta omisión es discriminatoria dado que afecta de manera desproporcionada a los sectores pobres y comunidades indígenas monolingües.

Basado en lo anterior, esta organización independiente solicita a las autoridades que cumplan con tres puntos indispensables sin los cuales la seguridad de los radiodifusores y me atrevo a decir de los profesionales de la información en general, no podrá ser un logro.

Establecer un nuevo marco regulatorio que en lugar de obstruir, promueva la radiodifusión comunitaria.


Permitir que las radios comunitarias en operación puedan operar de manera informal hasta que el nuevo marco regulatorio entre en vigor.


Como parte de lo anterior y, en reconocimiento del fracaso del estado mexicano al cumplir su responsabilidad respecto a la radiodifusión comunitaria, se retiren todos las acusaciones penales en contra de Héctor Camero, Rosa Cruz y el resto de los y las radiodifusoras comunitarias que han sido amenazadas con ser procesados penalmente.


Es por demás importante hacer nuestro (los interesados en la seguridad de los profesionales de la información) y de los periodistas hacer suyo el llamado al estado mexicano a garantizar la seguridad en general de todos los encargados a desarrollar el ejercicio periodístico.

miércoles, 1 de julio de 2009

De mal en peor

Profesionales de la información

De acuerdo con el sitio de internet de la Campaña permanente de protección a periodistas http://www.libertad-expresion.org.mx/, el 23 de junio de 2009 se publicó en la revista Proceso, una terrible noticia para el ejercicio periodístico y la libertad de expresión.

¡Primera denuncia en contra del periodismo digital! Haciendo a un lado las cuestiones legales (procedencia y autoridades), es necesario fijar la atención, primeramente, en los actores. De acuerdo con el sitio web, Mauricio Fernández Garza denunció a Ramón Alberto Garza, director de Reporte Índigo, en Monterrey.

La Sociedad Interamericana de Prensa, hace ya un tiempo, felicitó y reconoció el avance del estado mexicano al eliminar del Código Penal Federal los llamados delitos contra el honor; la SIP y demás organismos internacionales consideraron que se dio un avance en cuanto a el aseguramiento y defensa de la libertad de expresión, así, muchos estados los eliminaron de sus códigos locales. Tal parece que Nuevo León no lo hizo.

El denunciante es, al cabo de una larga carrera política, candidato a la alcaldía de San Pedro Garza García, o simplemente San Pedro, el municipio conurbado a Monterrey (prolongación en realidad de la ciudad reinera), donde es fama que convive la mayor concentración de personas ricas en todo el país. Ya fue presidente municipal de esa ciudad, hace veinte años, y abrió el camino para que su partido, Acción Nacional, no haya dejado de gobernar esa municipalidad desde entonces.

Fue precandidato a gobernador en 1997, vencido en los comicios internos por Fernando Canales Clariond, y candidato seis años más tarde, cuando el PRI recuperó la gubernatura de Nuevo León con Natividad González Parás, que un sexenio atrás había sucumbido ante el propio Canales Clariond. Fue asimismo senador entre 1994 y 2000, en esa cámara presidió la Comisión de Cultura, pues si bien ha tenido una importante carrera empresarial (para la que se preparó en las universidades de Purdue y la estatal de Nuevo León, y en el Tec de Monterrey y en el Ipade), ha sido un importante promotor de las artes y la cultura en su estado, como integrante de varios patronatos: el del Museo de Historia Mexicana y el del Ballet de Monterrey, por ejemplo. Sin contradicción, ha encabezado el Frente de Solidaridad Pro Libre Empresa y fundado y dirigido empresas mexicanas en Cuba; igualmente ha trabajado para los bancos y consorcios del Grupo Monterrey que fue consejero económico de Cuauhtémoc Cárdenas en la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal.



La denuncia se dio porque la revista Indigo publicó “confesiones” de Ramón Alberto Garza sobre la seguridad y el narcotráfico en su municipio. Carmen Aristegui el 12 de junio reprodujo la grabación obtenida de una reunión.

Es lamentable que se pretenda limitar el ejercicio periodístico a través de denuncias, intimidaciones y demás agresiones. Los ciudadanos tenemos derecho a saber sobre las personas que pretenden estar a cargo de la política.